La metamerfosis (o de como se convierte uno en un enalatado)
Publicado por rubricantemasivo en 10 Marzo, 2008
Si hay una cosa en esta vida que me apasiona son las motos. Y no me refiero a ver la carreras de motogp (que también) sino a ir en moto. En mi moto. Lo mismo da que para ir a comprar el pan, que para ir a trabajar, que en una salidita de sábado con Javi o Kike (y su respectivo almuerzo). Es algo que me encanta y no se me da del todo mal… aunque hay millones de tios a los que se les da mejor que a mi. Es algo que no puedo explicar.
Pués bien, me estoy sacando el carnet de coche…
Lo primero, el tema este del carnte de coche es una estafa. Ni te enseñan a conducir, ni a circular ni a nada… por no enseñarte, no te enseñan ni a ir en coche. Si que te enseñan, no obstante, a aprobar un exámen que consiste básicamente en ir en un coche con cuatro imbéciles, a saber:
a) el imbécil que se cree que conduce que te cagas y se supone que te enseña a aprobar el exámen, previo pago de una córnea para matricularte y abrir tu expediente en tráfico (como si no lo tuviesen de cuando me quitaron 4 puntos y medio esfínter) y de 20 gr de hígado por cada ratito en el que te pega la brasa mientras conduces “su coche”.
b) dos imbéciles mas que como tú se estan dejando la mitad de su estipendio para que el primer imbécil les prepare para este momento…
c) El más imbécil de los cinco, el que tiene la potestad de decidir si conduces bien o no.
Como decía, el examen consiste en que el imbécil del punto c se dedica a hacer de cliente insoportable de taxi de película americana pero en versión cine de barrio. En lugar de decir “siga a ese coche”, te dice: “gire a la derecha en cuanto pueda” o “cambie de sentido en cuanto tenga oportunidad”. A ver subnormal, dime a donde quieres que te lleve que yo te llevo, pero deja de dar por culo y de hacerte el interesante. No me digas que gire en cuanto pueda, porque si de lo que se trata es de girar, pues igual te giro la cara ahora mismo, sin hacer el stop, sin poner intermitentes y sin soltar la mano izquierda del volante. Si al imbécil cree que lo has hecho bien, y no ha aprobado a mas de uno de los tres imbéciles que se presentan como tú, te aprueba. Que cree que lo has hecho mal, o ya ha aprobado a otro de los imbéciles que se examinaba antes que tú, pues pringas. Te tienes que volver a presentar, y por supuesto volver a pafar que para algo esto es solo la primera parte de un plan de negocio global. Luego ya te enseñaremos como va el tema seguro, radares, impuestos de circulación, de matriculación, de fornicación en el asiento trasero… etc pagar pagarás.
Vamos, que conforme mas avanzo en el mundo del enlatado medio, mas me gustan las motos, ir en moto, slair con los coleguitas el sabado a la mañana y demas privilegios (y virtudes) que tenemos los moteros.
Para vacilar un poquito os dejo algunas fotillos de la última salidita:



